miércoles, 20 de marzo de 2013

Sistemas de tránsito en las operaciones mineras



Los sistemas de transito son muy importantes en la seguridad industrial de las operaciones mineras para evitar accidentes, minimizar los riesgos y proteger al personal que conduce, el personal que es transportado, el personal cercano en la zona de operaciones, los equipos, los propios vehículos y las instalaciones de la compañía.

El primer aspecto que debe considerarse es la señalización y la especificación de las restricciones de tránsito en mina como el sentido de circulación, las velocidades máximas permitidas, la preferencia de paso (normalmente va primero los vehículos de emergencia y luego la preferencia de paso se da del vehículo más grande al más pequeño), los estándares de los caminos, vías de acceso, haul roads, rampas, cruceros, rutas auxiliares y de emergencia incluyendo los anchos máximos permitidos, los cruces autorizados, los radios máximos de giro permitidos, las reglas de sentido diurno y las reglas especiales en caso de circulación nocturna. Igualmente las normas que especifican el estacionamiento en retroceso, el uso permanente de la doble tracción mientras ese encuentran en instalaciones industriales o mineras y las luces encendidas en forma permanente como medida complementaria de seguridad vehicular. Una vez completada la señalización es necesario explicarla y hacerla parte de la evaluación previa que los conductores deben tener antes de operar un vehículo en mina.

El segundo aspecto tiene que ver con el estado y equipamiento de los vehículos que van a operar en la mina considerando el equipamiento mínimo de accesorios a bordo (doble llanta de repuesto, kit de herramientas, cadenas, conos, extintores, kit de emergencia, pértiga, circulina, etc.) e incluyendo el estado mecánico operativo de luces, frenos, jaula, cinturones de seguridad, espejos y otros componentes que deben estar perfectamente operativos antes de la utilización del vehículo en la mina. Actualmente la tendencia natural es a tercerizar el servicio mediante contratos con fabricantes o proveedores de flotas grandes que permitan disponer de un vehículo en las mejores condiciones de seguridad, incluir vehículos de reten nuevos que puedan ser utilizados si se les requiere y tener disponible un taller especializado para atender el mantenimiento debido.    

El tercer aspecto tiene que ver con la responsabilidad, autoridad, calificación y actitud de los conductores. La responsabilidad es enteramente del conductor el cual debe operar el vehículo únicamente si cuenta con la autorización debida y la calificación interna para hacerlo. Para ello se debe diseñar e implementar escuelas de certificación de conductores en todas las empresas mineras. Estas escuelas deben acreditar conductores para los distintos tipos de vehículos industriales y acreditarlos para operar dentro de mina o para salir de ella en caso el trabajo lo requiera. La calificación debe incluir evaluación psicológica, examen de condición física, conocimiento del sistema de tránsito desarrollado para la mina, habilidad mecánica básica cuando el tipo de vehículo lo requiera, examen de manejo con doble tracción y examen de conducción y estacionamiento del vehículo en el que va a calificarse. Igualmente debe asegurarse que el conductor es la autoridad máxima en el vehículo no pudiendo dejarse presionar por los pasajeros para trasgredir las reglas del sistema de transito de la mina por razones de seguridad.

La actitud segura entre el personal es sin duda lo más importante y difícil de lograr en los conductores de mina. Recordemos que la mayoría de los accidentes de tránsito se presentan entre personal nuevo que recién ingresa al sistema o la organización y  también entre personal muy experimentado que presenta un temerario exceso de confianza que genera riesgos innecesarios y accidentes que lamentar.

Finalmente es necesario destacar la importancia de introducir una cultura de la inspección de vehículos a partir del usuario que los conduce de manera que se permita asegurar las condiciones de operación y seguridad más elementales del estado del vehículo antes de operarlo. Normalmente los vehículos industriales deben contar con una bitácora a bordo que permita registrar las incidencias mecánicas o de conducción que puedan ser verificadas por el área de mantenimiento vehicular y por los propios conductores antes de ser utilizados en la operación. Estas bitácoras deben revisarse obligatoriamente en forma frecuente para asegurar estar informados y tomar las medidas preventivas y correctivas del caso antes de la utilización de cada vehículo.

Evitar los accidentes es una tarea de todos, la cultura de reportes permitirá detectar desviaciones tempranas y corregir pequeñas fallas en la infraestructura, la actitud de los conductores y el proceso de operación del sistema de tránsito para mejorarlo sin tener accidentes que lamentar. Es necesario hacer un esfuerzo por obtener las mejores condiciones de seguridad en la utilización efectiva de los vehículos que una operación tan compleja como la minera requieren para su desarrollo.