viernes, 1 de marzo de 2013

La escasez de técnicos y profesionales calificados en el sector minero



El problema de la escasez de técnicos y profesionales calificados en el sector minero peruano no es un fenómeno reciente y presenta las características de un problema generalizado que afecta cada vez más a varios países mineros. Se requiere mucha creatividad para poder identificar, reclutar e incorporar talento especializado a las organizaciones mineras y mucha mayor creatividad aún para poder retenerlos en un mercado tan dinámico y complejo como el actual.

Existen múltiples factores que contribuyen a la escasez de técnicos y profesionales calificados siendo el primero de ellos sin duda la limitada oferta en la preparación de técnicos calificados con especialidad al haber muy pocas instituciones que realizan esa labor y muy pocas de ellas realmente vinculadas a las actividades operacionales del sector. Como consecuencia de ello, los técnicos formados se enfocan a procesos más comerciales como automatización, electrotecnia, instrumentación o metalurgia para plantas dejando de lado el corazón de la operación minera con la ausencia de técnicos calificados en perforación, voladura, carguío, transporte, relleno, sostenimiento, bombeo, ventilación entre otros de los cuales existe una oferta decreciente en las instituciones formativas frente a una creciente demanda de las operaciones mineras actuales. Una posible solución es la creación de nuevas escuelas de entrenamiento y acreditación técnica entre los proveedores fabricantes y las empresas mineras. Aun así el proceso es largo y se requiere al menos tres (3) años para completar una formación técnica consistente para hacer frente a las competencias que el mercado requiere.   
En el lado profesional la situación no es distinta y aún es más complicada por la escasez de alumnos en las escuelas de ingeniería de minas y geología donde cada vez las promociones de egresados son más pequeñas y el número de nuevos alumnos es bastante limitado. A ello hay que sumar el hecho que las nuevas promociones de egresados no quieren ir a las minas (recordemos que las minas quedan en lugares de altura y lejanos de las ciudades) y prefieren especializarse en temas de software, modelación y planeamiento minero más que en temas propios de operaciones mineras por lo que si  los nuevos ingenieros no van a las minas no veo cómo van a adquirir el aprendizaje necesario para calificarse apropiadamente en las competencias que el mercado requiere.

Ante este problema las empresas mineras han empezado a buscar talento extranjero cubriendo las plazas con técnicos y profesionales canadienses, austriacos, sudafricanos, alemanes y de otras nacionalidades que actualmente operan en Perú con alta calificación y experiencia en los procesos que la industria minera requiere. Adaptarse al Perú no ha sido difícil y la experiencia ha resultado muy positiva en el contexto cultural de la operación diaria. Sin embargo aun así el problema no se resuelve pues la demanda supera largamente a la oferta local de profesionales y técnicos especializados para el sector.

A la fecha existe una importante cantidad de personal especializado que ha adquirido su conocimiento por experiencia práctica y no por formación académica, conozco excelentes perforistas, maestros enmaderadores y explosivistas que no tienen tercer grado de primaria y toda su experiencia y conocimiento se ha construido solo con la capacitación que la propia mina le ha ofrecido en el tiempo. Es decir son personas que cuentan con el conocimiento y la experiencia pero no ha recibido la formación técnica por lo tanto se trata de competencias limitadas que no dan paso a la verdadera innovación en la labor diaria. Esto está cambiando con el tiempo y con el creciente trabajo en equipo de los técnicos y especialistas con los operadores, sin embargo aún no es suficiente para pasar a la siguiente etapa y poder crecer técnica y profesionalmente.

Es cada vez más necesario promover la generación de un plan integral que involucre a las universidades, los centros de formación tecnológica y los institutos técnicos en conjunto con las áreas de operaciones de la empresa minera para definir los contenidos, el conocimiento y la infraestructura necesaria para lograr técnicos y profesionales calificados que puedan ser verdaderamente útiles al sector minero.