jueves, 13 de septiembre de 2012

Valorización de empresas mineras



Actualmente el valor de las empresas mineras supera largamente el valor de sus activos y se forma generalmente a partir de un paquete de activos a los cuales se adiciona el aporte que la empresa puede dar como contribución efectiva basada en su potencial de subsistir en el mercado restado lógicamente del valor de cualquier deuda o acreencia que se pueda tener sobre la empresa. Esto puede expresarse de la siguiente manera:

VE = Va + n (EBITDA) – Vdeuda

Como podemos apreciar el primer componente es el activo y ello implica la evaluación de activos robustos debidamente documentados a nivel de reportes técnicos como NI43101 o similares que puedan validar la naturaleza del activo, la propiedad, las condiciones del entorno social, ambiental y operacional así como principalmente el inventario geológico de  los recursos y reservas estimadas del activo a evaluarse. Es importante contar con una cartera de activos para obtener una mayor valorización del componente activo lo cual implica que además de los proyectos actualmente en operación que se encuentren produciendo metal al mercado pueda contarse a manera de pirámide de proyectos en avance con una cartera en distintas etapas del ciclo de vida como proyectos en un estado exploratorio, proyectos en estado de pre-factibilidad, factibilidad, en construcción y otros activos que aporten al inventario de manera consistente y auditable para cualquier tercero independiente.

La contribución efectiva de la empresa constituye el segundo componente que agrega valor y depende directamente de su capacidad de generación de caja conocida como EBITDA y el número (n) de períodos (tiempo) que se estime la operación y la empresa puedan subsistir en el mercado. Este valor de (n) depende fundamentalmente de dos componentes: la capacidad de reposición de reservas en inventario y la capacidad del management para hacer que la organización pueda subsistir en el mercado. Podemos expresarlo de la siguiente manera:  

(n) es función f (Capacidad de Reposición de Reservas, Capacidad del Management)

En consecuencia la capacidad de reposición de reservas y la capacidad del management se vuelven clave para la estimación del valor intrínseco de las empresas mineras. La primera es muy importante y requiere mostrar una alta capacidad de reposición de reservas para garantizar el tiempo de vida de las operaciones mineras el cual está basado en un agresivo programa de exploraciones, el paso efectivo de recursos a reservas y la generación de inventario nuevo basado en fusiones y adquisiciones cuando es necesario.

Es como una empresa comercial, la geología que aporta reservas es exactamente a la mina como las ventas son a las tiendas comerciales, si no hay ventas el negocio no camina, igualmente si no hay buena geología exploratoria que pueda reponer reservas minerales, el tiempo de las operaciones se acorta, no pueden reponerse las reservas y se condena la mina a la extinción y al eventual cierre de mina perdiendo valor en el mercado.

De igual forma la capacidad de la gerencia o el management es clave para la determinación de una contribución efectiva al valor de las operaciones y requiere un equipo humano profesional, calificado y confiable de carácter interdisciplinario con especialidades técnicas que permitan asegurar que el proyecto pueda avanzar, consolidarse, crecer y administrarse frente a las condiciones cambiantes del entorno interno (operacional, geológico y metalúrgico) y externo principalmente regulatorio (permisos, licencias, etc.) con la capacidad debida para lograr una operación exitosa de bajo costo (el control del cash cost se vuelve clave para el management), gran seguridad (ambiental y humana) y alta productividad (TM-Hombre-guardia) del ciclo de minado. Esta capacidad se mide a través de un instrumento clave denominado CPR (Competence Person Report) que puede aplicarse con facilidad para evaluar todo tipo de organizaciones mineras.

En conclusión si bien en la práctica el valor real de las empresas mineras se ve influenciado adicionalmente por factores externos que la organización no siempre puede controlar y que tienen que ver con el mercado y las condiciones político-económicas generales donde el negocio minero se encuentra operado, entre las principales a ser tomadas en cuenta para la valorización, sin embargo su valor intrínseco siempre puede estimarse a partir de los planteado en este artículo donde la valorización excede largamente al valor de los activos físicos tradicionales. En este contexto, es claro que el valor de las organizaciones tiene también activos intangibles que participan en la ecuación y estos están íntimamente vinculados a la capacidad de innovación, la creatividad de los colaboradores y la capacidad del management técnico para gestionar y conducir la organización en un camino exitoso que se traduce en un mayor valor empresarial.    
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