lunes, 17 de septiembre de 2012

Minería: Control de Operaciones de Mina


El control de operaciones de la mina es el control del ciclo de minado. El diseño de las actividades de minado se compone de operaciones unitarias de bombeo, perforación, voladura, ventilación carguío, transporte, relleno y sostenimiento entre las más importantes actividades que deben ser organizadas y secuenciadas de manera apropiada para garantizar un efectivo tiempo del ciclo y una producción de calidad uniforme en tonelaje y ley de acuerdo a la especificación del diseño de ingeniería. El tiempo del ciclo generalmente queda marcado por la actividad de mayor tiempo individual convirtiéndose en muchos casos en un cuello de botella para la operación. Se debe identificar los cuellos de botella para proceder a trabajar sobre ellos con la finalidad de mejorar el tiempo del ciclo de todo el proceso.

Para organizar la producción de las operaciones de mina se requiere efectuar preliminarmente la priorización de los tajos examinando rápidamente que tajos aportan tonelaje y ley a la producción total del ciclo de manera que puedan ser considerados tajos reguladores que deben tener prioridad y asignárseles los mejores recursos para preveer que nunca fallen pues de ellos dependerá la producción del ciclo completo. Los tajos reguladores deben ser convenientemente identificados, clasificados, normalizados y controlados de manera que puedan operar con facilidad, efectividad y flexibilidad en la producción de la mina. La priorización permitirá asignar los recursos de manera más eficiente y segura manteniendo la operación con rendimiento productivo y bajo condiciones de riesgo debidamente controladas.

El control de las operaciones requiere que los ingenieros, técnicos y operadores puedan contar con el programa de producción de mina que se deriva del plan de minado que es a su vez parte del diseño de detalle de la mina. Este programa debe estar disponible de manera desglosada y actualizada conforme avanzan los días de operación de manera tal que se encuentre actualizado a la fecha de la entrega al equipo de operaciones de mina. El personal debe poder tener acceso y disponibilidad de los programas de producción de detalle, los reportes de seguridad y geomecánica, los estándares de operación, los manuales de procedimientos y los formatos de seguridad y de reporte correspondientes para hacer la tarea bajo condiciones controladas. De igual forma a finalizar la labor debe registrarse los tiempos del ciclo y los principales consumos del mismo así como las cantidades de producto final obtenidos, es decir, la producción alcanzada. La operación se completa con el debido reporte diario de los resultados obtenidos información que es muy importante asegurar en oportunidad y calidad para el control profesional de las operaciones de la mina. Debemos recordar que las operaciones convencionales deben ser especificadas por medio de estándares (especifican el QUÉ) y procedimientos (especifican el CÓMO). Por su lado las operaciones especiales y operaciones no rutinarias son siempre operaciones de alto riesgo y requieren ser planeadas mediante la revisión de especialistas con la autorización de un permiso escrito para trabajos de alto riesgo (PETAR) para mantenerlas bajo condiciones controladas.

El control de las operaciones de producción requiere contar con información confiable de las operaciones de mina que puedan incluir el tiempo del ciclo, la producción en TM o en m3, los metros de avance, la ley de reserva a extraerse, la ley de cabeza entrante y las principales métricas de la operación que incluyen indicadores pre-concurrentes, concurrentes y post-concurrentes principalmente en las operaciones de bombeo, perforación, voladura, ventilación carguío, transporte, relleno y sostenimiento.

En la producción de mina existe la necesidad de conciliar las distintas leyes que se manejan en la mina pues existen hasta tres leyes distintas que deben ser revisadas en la operación rutinaria  convencional. La primera es la ley de reserva que es la que los geólogos dicen que hay en el yacimiento, luego viene la ley de cabeza que es la que sale de la mina como producto de la correspondiente perforación y voladura, para completar el análisis se debe revisar la ley obtenida en la planta antes y después de la recuperación metalúrgica. El hecho es que la ley de reserva, la ley de cabeza y la ley metalúrgica deben ser consistentes y debe haberse conciliado para evitar distorsiones y mantener un control estricto del plan de minado conforme al diseño de mina.

Otra consideración a tener en cuenta operacionalmente es que las plantas de beneficio están diseñadas para absorber un consumo uniforme de mineral de cabeza (tonelaje y ley especificadas en el diseño) que solo es posible lograr a través de  procesos de mezcla (blending) en superficie entre fracciones de mineral de alta ley con porciones de mineral de leyes más bajas de manera que se logre una ley de cabeza promedio  que pueda alimentar a la planta de manera consistente. Este proceso es común en todas las plantas y se maneja normalmente en las pilas de mineral o en las denominadas canchas de minerales en superficie.  
Finalmente es necesario indicar que la mina queda a cargo de todas las operaciones de servicio que se requieren para hacer operativo el ciclo de producción. Esto implica tener habilitaciones, equipo y disponibilidad para hacer frente al suministro de agua, abastecimiento de energía, aire comprimido, ventilación, servicios de mantenimiento de cunetas, canales, caminos y accesos internos y externos entre los principales a ser considerados para dar paso profesional al desarrollo del ciclo de minado.

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