viernes, 24 de mayo de 2013

Verificación vs Validación

Cuando se revisan sistemas de gestión es bastante común encontrar confusión entre los términos y el uso de verificación y validación como instrumentos de gestión. Este breve artículo intenta reducir las diferencias semánticas y acercar una explicación más clara de la naturaleza de cada una de ellas. Para ello haremos una breve definición práctica:  
La verificación es un mecanismo de comprobación para segurar la conformidad de los requisitos del producto o servicio con respecto a su diseño y desarrollo antes de su entrega al cliente y lógicamente mientras están bajo el alcance de nuestras operaciones. Los procesos son sometidos a verificación para determinar la conformidad del producto o servicio que va a ser entregado al cliente
La validación es un mecanismo de comprobación para asegurar que el producto o servicio satisface los requisitos para los cuales fue diseñado y es conforme respecto a su aplicación de diseño o uso previsto que solo puede realizarse después que se ha completado el producto o servicio.  

En la organización y en la industria suele haber mucha confusión con respecto a los términos verificación y validación pues ambos parecen ser similares por su naturaleza como mecanismos de comprobación pero la realidad es que son a la vez muy diferentes en cuanto al objetivo de la comprobación y también en cuanto al momento en que pueden ser comprobados para asegurar conformidad.
La comparación es simple, por un lado tenemos que mientras en la validación lo que se busca es comprobar la adecuación al uso del producto o servicio, en la verificación en cambio lo que se busca es comprobar el cumplimiento de los requisitos del producto o servicio. De igual forma la verificación puede hacerse con los procesos en la propia organización y antes de su entrega al cliente mientras en la validación la comprobación solo puede hacerse después debe haber completado el producto o servicio. En ese contexto en la validación el papel del usuario o cliente es fundamental pues es el propio usuario o cliente quien valida la conformidad de uso del producto o servicio entregado por la organización. Las organizaciones hacen importantes esfuerzos por validar donde sea posible incluso antes de la entrega para asegurar esta conformidad de uso de manera correcta.
Tanto la verificación como la validación constituyen importantes esfuerzos de control para asegurar la conformidad en productos y servicios siendo parte integral de los sistemas de gestión en los cuales las personas calificadas conducen este esfuerzo hasta lograr mejoras significativas que reducen la variabilidad y proporcionan mayor efectividad en la gestión y en el consecuente desempeño generando como consecuencia una mayor calidad para los productos y servicios que van a los mercados.