lunes, 5 de diciembre de 2016

Gestión de contratistas y subcontratistas


La gestión  de  contratistas  especializados  constituye un componente clave del modelo de negocio minero moderno que encierra un importante contenido de valor que en tiempos de crisis cuando los precios  internacionales  de  los  metales  son  particularmente bajos, puede hacer la diferencia en la rentabilidad de las operaciones. Como sabemos las empresas mineras por su naturaleza  desarrollan un proceso de negocio que no maneja el precio del producto final (el precio de los metales ya viene definido por la oferta y demanda en mercados mundiales a manera de comodities)  y por lo tanto solo se concentra en los costos con lo cual el logro de eficiencia y productividad sobre el ciclo de las operaciones se vuelve clave para lograr competitividad. 

En ese contexto y dado que los principales procesos operacionales extractivos de la empresa minera (perforación, voladura, sostenimiento, bombeo, ventilación, carguío, transporte), de beneficio (chancado, molienda, concentración, lixiviación, refinación) y de gestión de residuos (relaves, desmontes, residuos industriales, etc.) son en su mayor parte tercerizados con una empresa especializada calificada, se vuelve particularmente crítica y significativa la gestión de los costos de este proceso de tercerización. Por ello es necesario enfocar los esfuerzos de la gerencia en las siguientes actividades clave:

  • Diseñar o rediseñar el proceso de incorporación, inducción y período de prueba de nuevos contratistas especializados calificados y con experiencia probada en el sector
  • Diseñar o rediseñar, implementar y controlar las métricas clave del contrato sobre la base de un entregable mínimo (tonelaje-ley o metro de avance) con estándares contractuales mínimos de eficiencia, eficacia, productividad, confiabilidad, disponibilidad y mantenibilidad así como  valores máximos aceptables de frecuencia, severidad y accidentabilidad en sus operaciones
  • Diseñar o rediseñar un sistema de compensación variable sobre la base de alcanzar mínimamente los estándares contractuales exigidos en el ítem anterior a partir de lo cual superado el estándar, el valor del incremento sea compartido entre el contratista y la empresa minera en proporciones previamente acordadas.
  • Desarrollar una relación fortalecida de largo plazo incorporando al contratista a manera de socio del modelo de negocio, compartiendo beneficios y riesgos al migrar de los clásicos y perversos contratos de tarifa a nuevos y modernos contratos de alianza que privilegien el incremento de productividades, la búsqueda de eficiencias, la reducción del riesgo y la determinación de oportunidades de mejora en beneficio del negocio y de la organización.
  • El establecimiento de equipos de trabajo compartidos entre la empresa y el contratista para fortalecer y mejorar el contrato en el mediano y largo plazo de las operaciones mineras.

Obviamente siendo la mina una operación compleja y de amplia variabilidad (condiciones geológicas, distancias, métodos de minado, etc.) la determinación de estándares contractuales mínimos a alcanzarse, debe ser necesariamente diferenciada para cada área específica y sector concreto de la operación minera que requiera ser incluida en un contrato formal con alguna empresa contratista especializada. En la medida que esto no quede claramente definido, será imposible lograr contratos de alianza sostenibles de alta competitividad.

Es necesario hacer un esfuerzo inicial para lograr una apropiada modelación que permita establecer los criterios clave de un contrato que pueda ser implementado, controlado, mantenido y mejorado a medida que avanza el proceso de gestión de cada contratista.
A continuación algunas preguntas clave que requieren ser respondidas durante la planificación de estos contratos:

  • ¿Qué entregables y restricciones requiere el plan de minado?
  • ¿Qué parte de la operación podemos modelar para establecer estándares operacionales mínimos a alcanzar que requieran ser contratados a empresas terceras?
  • ¿Cuál es el juego de estándares operacionales que debemos alcanzar para cada contrato?
  • ¿Qué perfil de contratistas requerimos para alcanzar esos estándares? ¿Qué contratistas queremos tener?       
  • ¿Cómo seleccionaremos al contratista ideal?
  • ¿Cómo diseñaremos el período de prueba y la inducción de un contratista nuevo?
  • ¿Cuánto tiempo de aprendizaje requiere la empresa y los contratistas para alcanzar el estándar requerido?
  • ¿Cómo controlaremos la etapa inicial del proceso de aprendizaje?
  • ¿Cómo controlaremos los estándares mínimos una vez pasada la etapa de aprendizaje o cuando operemos bajo condiciones normales?
  • ¿Qué condiciones anormales y de emergencia ha previsto el contrato?
  • ¿Cómo mejoramos el contrato? (Mecanismo de comunicaciones, identificación de oportunidades, aplicación de cláusulas, control de cambios, perfeccionamiento y mejora continua).

 Max Schwarz 
 mschwarz@bygsac.com