sábado, 31 de marzo de 2018

La revolución del Internet de las Cosas


El termino en inglés “Internet of Things” (IoT) o en español “Internet de las Cosas” es utilizado comúnmente para referenciar el campo de la interconexión digital de las máquinas, dispositivos, equipos, aparatos y objetos en general  a través del internet. Este concepto es poderoso en términos de alcance y de posibilidades de aplicación doméstica, urbana, comercial, corporativa, ambiental, industrial, productiva, de control, de servicios y de infraestructura para facilitar la vida de las personas y de las organizaciones con un mejor uso de los recursos disponibles.

El internet de las cosas ha evolucionado para incluir aspectos de inteligencia artificial capaces de alimentar naturalmente las condiciones cambiantes del entorno para producir respuestas adaptativas con salidas mejoradas basadas en el autoaprendizaje que permitan lograr una mayor performance del sistema interconectado de objetos. Esto implica el desarrollo de capacidades de adaptación para hacer frente a sistemas complejos de comportamiento caótico que no obedecen a reglas deterministas tal como se presenta en la realidad diaria. 

Los proyectos integrados de internet de las cosas generan desarrollos cada vez más inteligentes, paralelos, masivos y esencialmente adaptativos con menores consumos de energía y con una creciente y preocupante amplia independencia del factor humano. Actualmente existen ciertas tendencias en el campo del internet de las cosas: Industrial Internet of Thing (IIoT) o Internet de las cosas para la Industria, Enterprice Internet of Thing (EIoT) o Internet de las cosas empresarial y lo más reciente en investigación que es el  Internet of Nano Things (IoNT) o Internet de las Nanocosas con tendencia a usar equipos cada vez más pequeños y poderosos en su interconectividad para el uso cotidiano. 
     
Al 2018 existen en el planeta cerca de 50,000 millones de dispositivos conectados bajo esta tecnología en distintos grados de evolución. La experiencia de su operacionalidad será la que determine la mejora de las nuevas generaciones de dispositivos que operen con ella.  En ese contexto es claro que los principales retos para el desarrollo de esta tecnología serán básicamente la reducción de tamaño de los dispositivos, su autonomía en términos de energía, la capacidad algorítmica para actuar con inteligencia artificial y adaptarse a los cambios así como la evolución de los protocolos comunicacionales para la interacción entre los dispositivos que conforman el sistema. Esto implica que los futuros desarrollos de Internet de las Cosas estarán necesariamente enfocados en lograr que la percepción de entradas, la capacidad de decisión, el procesamiento algorítmico, la calibración de las respuestas de salida, la ejecución de las respuestas y su capacidad de evaluación para mejora se puedan producir directamente en el propio objeto o dispositivo y no en computadoras remotas alejadas del sistema de dispositivos interconectados. Es un reto que con la actual tecnología disponible no será difícil de superar en el corto plazo para la humanidad.

Dr. Ing. Max Schwarz   mschwarz@bygsac.com