viernes, 24 de abril de 2020

Oportunidades de Investigación y Tesis en tiempos de crisis



Adjunto el enlace del webinar realizado con GERENS
https://www.youtube.com/watch?v=cCh7RaUJqPY
mschwarz@bygsac.com
mining2x@gmail.com
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El Camino que hace una onza de oro hasta llegar al valor de Londres



La escalera de valor de una onza de oro desde los inicios más tempranos con su descubrimiento hasta ponerse en el mercado está directamente correlacionada con la reducción de la incertidumbre que puede lograrse a medida que el depósito que la configura adquiere más información y certeza geoestadística. En un inicio el depósito no vale más que los costos de la adquisición del denuncio y un plus en función a los indicios geológicos de la mineralización que pueda mostrar. En un segundo momento el depósito requiere ser explotado sea con calicatas, trincheras, túneles y algunas eventuales excavaciones hasta planear su perforación en base a criterios geológicos específicos de orientación y profundidad para obtener información valiosa que permita documentar el yacimiento. A medida que se avanza se requiere la documentación de reportes geológicos y análisis del entorno geológico, geometalúrgico, logístico, ambiental y social para configurar un reporte integrado para mostrar el proyecto. El primer gran valor estimado para reducir el riesgo geológico en el mercado se realiza cuando se completan los programas de perforación diamantina y se emite el Reporte NI43101 el cual es el estándar calificado internacional más importante para reportar recursos y reservas de mina.

A partir de ahí la escalera de valor adquiere máximos racionales en los precios que pueden pagarse. La regla es “las minas valen por la información que tienen” así tenemos que una onza en el piso calificada como recurso medido bajo NI 43101 se estima en un máximo de $60 lo que quiere decir que cualquier precio menor a esta cifra que pueda pagarse es un buen valor racional de adquisición. A medida que la información avanza el valor crece, es así como una onza con estudio de factibilidad puede alcanzar un máximo de $250 y si a ello se agrega licencias, permisos y sobretodo el EIA aprobado y la licencia social explícita el proyecto puede alcanzar máximos de $550 y si se logra el cierre financiero llegar a $750 para completar el ascenso cuando se inicia su construcción a máximos de $1050 hasta alcanzar el valor de Londres sobre los $1600 -1800 una vez se inicia la producción de las barras finas de oro. 

Este criterio no configura una regla definida de máximos de adquisición, pero puede brindar al mercado una muy buena aproximación para la estimación económica rápida de proyectos mineros sujeta a confirmación por medio del análisis tradicional de flujos de caja descontados y criterios financieros similares.

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lunes, 20 de abril de 2020

Financiamiento de compañías mineras: Oportunidad para Pequeños Productores (PPM) y Contratistas Mineros




Existe en el mercado enormes oportunidades de financiamiento para pequeños productores mineros calificados como PPM y Compañías Contratistas Mineras calificadas ante el MINEM quienes pueden rápidamente acceder a fondos competitivos mediante procesos simples de emisión de deuda en el mercado de valores sin perder un milímetro de propiedad. En B&G el proceso de estructuración de deuda nos permite rápidamente empaquetar activos con flujos de caja futuros en vehículos sólidos capaces de respaldar la emisión obteniendo fondos frescos para financiar el salto en la cadena de valor del negocio minero, avanzar a construir o mejorar y modernizar sus propias minas y plantas y sostener el crecimiento del negocio minero. Estamos convencidos que los productores calificados como PPM así como las empresas contratistas calificadas pueden convertirse en emisores eficientes y competitivos para generar el dinamismo del mercado y acceder rápidamente a estructuras y productos financieros muy potentes para su sustento y crecimiento. Informes:

domingo, 9 de junio de 2019

Radiografía de una burbuja financiera




Una burbuja financiera es una anormalidad artificial perversa del mercado que se configura sobre la base de la manipulación extrema de un activo hasta el punto que su precio no guarda sustento respecto a su valor fundamental y cuando se evidencia esta discrepancia, la reacción del mercado provoca su acelerado desplome generando una crisis que impacta en todo el sistema financiero.
El proceso de formación de una burbuja financiera se inicia con un coyuntural y espontaneo incremento de precios del activo en un relativo corto período de tiempo (esto distancia el precio de mercado del valor real del activo) que genera el efecto inmediato de atraer nuevos inversionistas provocando una compra masiva que acelera el crecimiento del precio del activo por presión de la demanda. En un segundo momento se pasa por un proceso de apalancamiento, donde el activo se vuelve tan atractivo que incluso se generan derivados sintéticos o contratos derivados a partir del activo que empiezan poco a poco a tranzarse en el mercado (este es el principal indicador de que algo está pasando y el análisis de riesgo que debe observarse para revisar el fundamento del activo debe ser más fino). Esto acelera el crecimiento del precio hasta la estratosfera. Luego llegamos a un tercer momento denominado de incertidumbre donde el mercado no conoce realmente que está pasando y los rumores son muy fuertes hasta llegar a un cuarto momento donde el mercado toma consciencia del irreal precio del activo y se inicia un punto de inflexión que genera la primera venta en una alocada carrera por deshacerse del activo (venta masiva), que lo que logra es finalmente un desplome en el valor del activo hasta el punto literal de pulverización del valor del activo. Este momento final sucede normalmente en medio del pánico de los inversionistas con una consecuente fuerte resonancia en el sistema financiero.
Las burbujas financieras más dramáticas y famosas de la historia corresponden a la crisis de los tulipanes (siglo XVII), la compañía de los mares del sur (siglo XVIII), la gran crisis o gran depresión de Wall Street (1929), la burbuja de las punto com (1997-2000) y más recientemente, la crisis inmobiliaria o burbuja de las hipotecas subprime (2008). Si se reconoce la configuración de alguna de estas secuenciadas etapas en el desempeño inicial o maduro de algún activo financiero entonces podremos decir que estamos frente a una potencial burbuja financiera de la cual tenemos que protegernos y tomar distancia en forma apropiada.