jueves, 7 de mayo de 2015

Reto Perú 2015: Infraestructura para la Competitividad


El Perú requiere una infraestructura confiable, flexible, segura, moderna y eficiente para ser competitivo. Lamentablemente nuestros actuales puertos, aeropuertos, líneas de ferrocarril, carreteras, suministro de energía eléctrica e infraestructura de telecomunicaciones distan mucho de serlo como consecuencia de lo cual los costos logísticos en el Perú son de casi 33% como porcentaje del producto bruto siendo uno de los más altos de la región contra un 18% en Chile, 20% en México, 9% en USA y para compararnos internacionalmente contra un apenas 18% en China, 13% en India o apenas 8% en países como Singapur y Corea ahora que se compite en mercados globales.
 
El hecho concreto es que el Perú mantiene un déficit de infraestructura cercano a los 145Mil millones de dólares, aún en un contexto donde los fondos existen, la economía crece lentamente pero crece a pesar de las crisis en un contexto de economías vecinas quebradas o por quebrarse y la billetera del Perú al 2015 esta gorda como nunca, siendo un verdadero despropósito que no se haya corregido este enorme retraso en infraestructura para ser competitivos.  El retraso en la infraestructura básica principal de la que adolece el Perú del 2015 puede desglosarse de la siguiente manera:

Infraestructura Carretera $25 Mil Millones 
Infraestructura ferroviarias $15Mil Millones
Infraestructura Portuaria $35Mil Millones
Infraestructura Educativa $20Mil Millones
Infraestructura de Salud $15Mil Millones
Infraestructura Aeronáutica $15Mil Millones
Infraestructura Eléctrica $15Mil Millones
Infraestructura de Telecomunicaciones $5Mil Millones

Los ejemplos saltan a la vista, basta ver el drama que representa la actual carretera central que permite el flujo de minerales, alimentos y el movimiento comercial de miles de personas de una manera absolutamente ineficiente ante la ausencia de ferrocarriles que pueden transportar grandes volúmenes de mercadería y materiales a costos muy bajos. Si existiera un ferrocarril de Cusco o Andahuaylas a la costa cerca de 17 megaproyectos de fierro serian viables y hoy no lo son porque el flete hace inviables los proyectos de fierro de alta ley en esas regiones. Nuestros puertos son de juguete, no tenemos puertos con capacidad para barcos de más de 70mil TM con lo cual las grandes exportaciones no pueden salir a costos competitivos, la logística en el Callao es apenas limitada y los puertos internos aún son muy pequeños para ser competitivos.


El Perú no cuenta con carreteras que permitan acceder a las ciudades de la selva, por lo tanto todo el potencial de biodiversidad que tenemos no puede salir al mercado de manera competitiva, nuestro aeropuerto tan premiado por ser el mejor de Sudamérica para el turismo sin embargo ni siquiera tiene segunda vía completa para la exportación aérea industrial ni pistas dedicada para la carga aérea internacional masiva, los aeropuertos de provincias ni siquiera cuentan como infraestructura competitiva. La infraestructura eléctrica no se queda atrás, durante años para promover equivocadamente el gas se prohibió hacer hidroeléctricas que son una de las energías más limpias y competitivas del mundo, como consecuencia de lo cual tenemos un retraso en la infraestructura eléctrica donde la actual demanda supera a la oferta en un 35% para atender nuestras nuevas demandas de crecimiento empresarial. En telecomunicaciones, banda ancha, servicios de internet y banca para la inclusión financiera aún estamos en pañales para ser competitivos. Se requiere un cambio urgente y una fuerte dosis de inversión en infraestructura que permita dotar de competitividad al país. Basta de diagnósticos, es el momento de invertir para el sector publico y para el sector privado por medio de las asociaciones publico-privadas que el Perú necesita para sustentar su crecimiento de forma competitiva.

lunes, 13 de abril de 2015

Mercados competitivos del siglo XXI


Los mercados han sufrido una transformación evolutiva radical donde el Cliente es cada vez más sofisticado, cuenta con abundante información especializada, tiene disponibles múltiples alternativas y puede negociar en un contexto claramente globalizado y diversificado siendo parte integral de una compleja y competitiva cadena de valor. Es decir la competencia actual no es entre empresas sino entre cadenas de valor que ofrecen alternativas en el mercado. La compra de productos y servicios es cosa del pasado. El contexto de inicios del siglo XXI muestra Clientes y mercados que compran ahora de manera masiva soluciones, beneficios, emociones y experiencias con cada vez mayor sofisticación especializada en mercados globales.

Esta nueva transformación industrial exige de nuestra oferta el desarrollo de nuevos procesos, nuevas capacidades y nuevos recursos en la organización empresarial, incluyendo un perfil distinto del recurso humano que se requiere a nivel estratégico, táctico y operativo en las organizaciones. Esto constituye un reto para el empresariado, un reto enfocado principalmente en la búsqueda de talento humano profesional y técnico, el desarrollo de nuevas relaciones estables de largo plazo entre las organizaciones que componen la cadena de valor y la búsqueda de cooperación empresarial e institucional para el crecimiento con entrega de valor hacia el Cliente y el mercado incluyendo a todas las partes interesadas relevantes vinculadas a la cadena.

La búsqueda de talento humano profesional y técnico con una fuerte dosis de sistemática y metódica creatividad en la procura de permanente innovación planeada con nuevas y sólidas capacidades de liderazgo, trabajo en equipo, enfoque de gestión por procesos y habilidades de desarrollo interpersonales es un reto complejo que exige a su vez una transformación radical en el sistema educativo secundario, técnico y universitario tanto a nivel de contenidos como de métodos de formación y da lugar a un nuevo referente en la transformación del maestro que se requiere para lograr ese necesario cambio. Los sistemas educativos están en completa evolución para adaptarse al cambio en el mercado pero los logros obtenidos a inicios del siglo XXI aún distan mucho de alcanzar el reto y por el momento a están más centrados en el esfuerzo individual de las personas por adaptarse que en el esfuerzo institucional que la escuela, los institutos y la universidad pueden ofertar hasta que se adapten para lograr un nuevo perfil de recursos humanos que van al mercado.
Es una transformación larga que va a tomar un tiempo hasta que se adapten o desaparezcan en función a los nuevos requerimientos del Mercado.

El desarrollo de nuevas relaciones estables de largo plazo requiere ahora el logro de nuevos contratos de alianza de largo plazo donde se compartan los éxitos en términos de mayor eficiencia, eficacia, efectividad, productividad y rentabilidad (Contratos Gana-Gana), compartiendo los logros con beneficios directos para todos los integrantes de la cadena, dejando de lado los viejos contratos de tarifa que estaban enfocados a aplastar al proveedor hasta ajustar su tarifa de manera permanente aún a costa de sus costos, su personal y de la calidad de su oferta en el mercado (Contratos Gana-Pierde) que hoy han sido superados por nuevas y competitivas formas de relación comercial de mutuo beneficio con mayor valor para el Cliente y el Mercado.


Finalmente la búsqueda de cooperación empresarial rompe las tradicionales fronteras de la empresa para convertirse en parte integrante de una cadena de valor ampliada donde en el camino se generan menores costos para el Cliente a la vez de incrementarse mayores márgenes efectivos para las organizaciones individuales o empresariales combinadas que componen la cadena de valor en el Mercado. Es una transformación en la cual deben liderase los cambios y frente a ellos es mejor esforzarse por liderar el cambio organizacional de manera radical antes que esperar a ser arrastrado por este nuevo escenario competitivo y retador que nos muestra el presente a inicios del siglo XXI.

mschwarz@bygsac.com


domingo, 14 de diciembre de 2014

Shale Oil y el cambio en mercado mundial de combustibles



Aunque no lo crean, aún no finaliza el año 2014 y la transformación ya se veía venir, esta es una prueba de como nuevamente la tecnología puede transformar el mundo. La posibilidad de extraer petróleo sintético y gas combustible a partir de la roca de esquisto bituminoso de manera comercial es hoy una realidad que brinda automáticamente la independencia energética a la economía norteamericana que es sin duda la más poderosa del planeta y a la vez transforma el mercado mundial de combustibles generando un punto de quiebre hacia el futuro donde economías trasnochadas y fundamentalistas productoras de petróleo dejan de ser un monopolio y se convierten en tristes expectantes de un precio de crudo que se derrumba ante sus ojos sin que puedan hacer nada para evitarlo.

Esta evolución ha permitido que los Estados Unidos de América reduzcan drásticamente su importación de petróleo convencional, cancelen sus órdenes de compra en curso y basen ahora su consumo en una producción creciente de Shale Oil que permitirá convertirlos en exportadores naturales para el mercado mundial, pero aún más importante, la tecnología ya probada que permite hacer comercial el combustible de la roca de esquisto a partir de procesos sencillos de pirólisis, hidrogenación y purificación permiten procesar esta nueva materia prima para abastecer las refinerías norteamericanas a precios competitivos lo cual es ahora imitado en países como China que ya cuentan con avanzados programas piloto que permitirán una producción sostenida de Shale Oil a nivel mundial eliminando para siempre la dependencia energética que se tiene sobre los actuales productores de petróleo del mundo ocasionando como consecuencia de oferta y demanda un verdadero e irreversible terremoto de precios en el barril de crudo.

La reflexión hacia la competitividad es una receta que se repite en la historia y es que las materias primas nos permiten una única y temporal oportunidad de desarrollo que no debemos desaprovechar como en su momento fue el petróleo para los Estados Unidos o el carbón para Inglaterra que fueron las verdaderas palancas para el desarrollo de la industria sobre la base de la infraestructura generando progreso y bienestar nacional cuyos frutos han permitido la educación, la ciencia y la tecnología para su desarrollo. En el Perú sucedió al revés en el pasado con el caucho, el guano, el salitre y similares que no generaron una oportunidad para convertirse en palancas de desarrollo y solo pasaron sin dejar progreso y bienestar gracias a la acción de las vulgares clases políticas mediocres sin visión de nación que nos han gobernado. Hoy día sucede de igual forma con la minería metálica con el oro, la plata, el cobre, el zinc, el estaño y el fierro que son la verdadera oportunidad para generar infraestructura, industria competitiva, progreso y bienestar que reduce la pobreza y genera riqueza para todos en una oportunidad que no puede desaprovecharse, no vaya a ser que pronto la tecnología genere sustitutos perfectos que transformen el mercado mundial y de la noche a la mañana la oportunidad se haya pasado sin generar un cambio positivo para el país. En lugar de discutir en clubes y conferencias ambientales sin sentido por temas que no están probados sobre la necesidad de fondos para los ambientalistas debería más bien generarse oportunidades reales y espacios de competitividad basados en infraestructura para generar empleo, tecnología y recursos que eliminen la pobreza y alimenten la educación de nuestro capital humano mientras tenemos la oportunidad de hacerlo. Es un reto que debemos superar para no repetir los errores del pasado. Más tecnología menos dependencia.