lunes, 29 de abril de 2013

¿Por qué a la gerencia le cuesta tanto delegar?



La delegación de funciones, responsabilidades y autoridades es uno de los grandes problemas de la gerencia. Normalmente en las organizaciones la gerencia sufre mucho para poder delegar y siempre nos preguntamos ¿Por qué a la gerencia le cuesta tanto delegar? ¿Cuáles son las razones por las que delegar es tan difícil para los gerentes? En las próximas líneas intentaremos una aproximación cercana a la inquietud planteada.

Frente al rápido crecimiento empresarial, las condiciones cambiantes del mercado y el enorme volumen y nivel de detalle de las operaciones diarias es imposible pensar que un gerente pueda tener el manejo, operación y control del detalle operacional que se requiere para la gerencia. En ese contexto aprender a delegar funciones y autoridades se vuelve crítico y requiere de ciertas habilidades que no todo gerente logra desarrollar a lo largo de su aprendizaje profesional.

Existen poderosas razones para aprender a delegar en la organización entre las cuales podemos resaltar expresamente las siguientes:
· Delegar permite multiplicar las capacidades en las operaciones de la organización generando una mayor productividad y rentabilidad para el negocio.
·   Delegar genera un empoderamiento positivo en las personas competentes a las que se les da la oportunidad de probar sus mejores capacidades en la organización
·  Delegar permite distribuir los esfuerzos en la organización de manera que puedan lograrse mayores resultados mejorados superando las metas establecidas
· Delegar permite dar una señal de poder, capacidad y confianza a la organización y los equipos de trabajo que la componen.
· Delegar permite probar y descubrir talento profesional al interior de la organización generando cuadros de recurso humano y activo intelectual para el crecimiento del negocio en el mediano y largo plazo.

Sin embargo y a pesar de la existencia probada de serias y poderosas razones para delegar, también existe un conjunto de temores enraizados de manera marcada en la organización que frenan y limitan la delegación y responden a la pregunta original que se plantea en este artículo: ¿Por qué a la gerencia le cuesta tanto delegar?. La experiencia de casos revisados nos muestra la marcada existencia de las siguientes creencias principales que debemos superar:

· La gerencia piensa erróneamente que el personal con el que cuenta no tiene las calificaciones y competencias para gerenciar  la tarea encomendada correctamente
· La gerencia piensa erróneamente que nadie puede hacerlo con la misma calidad y resultados que los que se  pueden lograr si la gerencia lo hace directamente
·    La gerencia siente erróneamente que no confía en su equipo, no cree en el potencial de su personal ni en sus capacidades y por lo tanto al no haber confianza no puede delegar.
·   La gerencia teme erróneamente que sus colaboradores puedan hundirla, opacarla o frenarla en su intento de desarrollar una gestión exitosa.

Los temores mostrados son difíciles de superar y requieren un grado de madurez organizacional para que la gerencia pueda superarlos de manera correcta. En la medida que los temores existentes superen a los beneficios que se obtengan en la delegación será muy difícil que la gerencia logre delegar. Es por eso muy importante desarrollar habilidades para vencer estos temores y controlarlos de manera que podamos armar un equipo confiable y poder delegar exitosamente para alcanzar mejores resultados en la organización. Un tema importante para reflexionar. 

miércoles, 24 de abril de 2013

Licencias y permisos generales para operar una mina


Las licencias y permisos necesarios para operar las minas dependen directamente de la etapa en el cual se encuentre el proyecto minero y del tamaño del mismo ya que normalmente las licencias están claramente diferenciadas entre las necesarias para la pequeña minería y las que se requieren para la mediana y gran minería debido a su magnitud y escala de equivalencia. Es claro que en un primer momento se requerirá obtener licencias exploratorias, luego se requerirá autorizaciones para la construcción y posteriormente autorizaciones para la operación que funcionaran en tanto se mantenga la producción minera y finalmente autorizaciones de cierre que deben ser gestionadas por la organización para cumplir con todos los requisitos legales y regulatorios aplicables al proyecto en el marco sectorial en el cual se desenvuelve.

Las licencias y permisos constituyen la actividad y secuencia de tareas más larga a programarse en cualquier proyecto minero no solo por la demora y el nivel de detalle necesario para construir los estudios que puedan sustentar la licencia respectiva sino también por el tiempo de aprobación de los respectivos permisos por parte del regulador. En ese contexto las principales licencias y permisos a tener en cuenta en toda actividad minera son básicamente las denominadas licencias sociales, ambientales, técnicas u operacionales y corporativas. En la actualidad contextual de la relación con las partes interesadas es claro que las primeras marcan la factibilidad de las segundas, es decir las licencias sociales y  ambientales son las que definen si el proyecto puede o no continuarse hacia el futuro.

Las licencias sociales son aquellas que se derivan de la relación existente entre la compañía minera y el entorno social en el que opera, en ese contexto es necesario tener en cuenta a las partes interesadas del área de influencia directa e indirecta del proyecto minero lo cual incluye principalmente los siguientes:
·         Convenio de Usufructo
·         Contrato-Autorización de uso de propiedad superficial
·         Acuerdo Comunal de Exploraciones
·         Estudio de Impacto Social
·         Acuerdo de Construcción con las Comunidades
·         Acuerdo de Operación con las Comunidades
·         Convenio de Desarrollo Comunal

Las licencias ambientales son las que se derivan de los impactos del proyecto sobre la línea base del medio ambiente donde van a ser desarrollados previa aprobación de la autoridad regulatoria que engloba al proyecto minero, lo cual incluye principalmente las siguientes:
·         Licencia Ambiental de Exploraciones
·         Estudio de Línea de Base Ambiental del proyecto (ELB)
·         Estudio de Impacto Ambiental de Operación Minera (EIA)
·         Programa de Adecuación y Manejo Ambiental (PAMA)
·         Licencia de Uso de Aguas domésticas e industriales
·         Estudio de Impacto Ambiental de actividades eléctricas
·         Autorización de Cierre Ambiental con aprobación de Plan de Cierre

Las denominadas licencias técnicas u operacionales son las que se derivan de las necesidades operativas de los procesos que deben ser desarrollados en la operación minera proyectada desde los estudios de ingeniería más tempranos que logren definirse sobre el proyecto a nivel de pre-factibilidad, factibilidad e ingeniería de detalle. Estas licencias son principalmente las siguientes:
·         Autorización de perforaciones para exploración minera
·         Autorización de construcción de mina y planta
·         Autorización de construcción de polvorín de explosivos
·         Autorización de consumidor directo para combustibles
·         Autorización de generación eléctrica
·         Autorización de Concesión de Beneficio
·         Certificado de Operación Minera (COM)

Finalmente tenemos las denominadas licencias corporativas que son las que se derivan principalmente de la necesidad de cumplir regulatoriamente con los principales códigos estandarizados de la industria a las cuales la organización voluntariamente se suscribe. Estas licencias son principalmente certificaciones de cumplimiento del Código del Cianuro, certificaciones de calidad (ISO 9001), Certificaciones Ambientales (ISO 14001), Certificaciones de Laboratorio (ISO 17025), Certificaciones de Seguridad de la Información (ISO 27001) y Certificaciones de Seguridad y Salud Ocupacional (OHSAS 18001, NOSA 5 estrellas, DUPONT, etc.) y homologaciones de proveedores que se necesitan en tanto la empresa corporativa lo requiera como parte de la política corporativa a implementarse en la organización. 

lunes, 22 de abril de 2013

¿Cuánto hemos evolucionado como especie humana?


Nuestro planeta existe hace unos 4500 millones de años y es solo un cuerpo pequeño de materia oscura (no tiene luz por no ser estrella y por lo tanto solo refleja la luz del Sol) moviéndose alrededor de un pequeño sistema solar de estrella única (lo cual es poco típico pues la mayoría de las estrellas son normalmente dobles, triples o cuádruples), sistema que se sitúa a 30 mil años luz (distancia recorrida por la luz durante un año a una velocidad de 300 mil kilómetros por segundo) del centro de una galaxia denominada Vía Láctea  que además es una de las casi 30 galaxias que corresponden a lo que denominamos el Grupo Local que es parte del supercúmulo de Virgo que es uno de los miles de millones de cúmulos que podemos encontrar solo en el centro de lo que denominamos el universo observable.

Nuestra Tierra con sus 4500 millones de años de edad apenas alberga vida desde hace solo 3500 millones de años cuando aparecen las primeras Bacterias (Reino Eubacteria) y casi por la misma data, las Archaeas (Reino Archaea) ambas tanto bacterias como archaeas tienen células denominadas procariotas por ser carentes de núcleo celular. Luego la evolución desarrolla células con núcleo denominadas células eucariotas y aparecen los protistas (Reino Protista que incluye protozoarios y algas) y posteriormente los hongos (Reino Fungi), los vegetales (Reino Plantae) y los animales (Reino Animalia). Pero hay una distancia enorme hasta la llegada de nuestra especie en su paso por el planeta Tierra.

Hace apenas 4 millones de años encontramos al primer antecesor de lo que podríamos denominar nuestra especie y es el Australopithecus Aferensis que a pesar de tener un cerebro de apenas 0.5lt (el cerebro humano actual tiene un volumen de 1.5lt) fue capaz de hacer algo extraordinario y sorprendente que lo diferencia del resto de las especies en el planeta, el Aferensis fue capaz de parase sobre dos pies y por lo tanto erguirse lo cual le dio una precepción y visión distinta para desenvolverse en el hostil medio ambiente de entonces. Sin embargo el Aferensis no es exactamente el antecesor del actual humano como lo conocemos. Hace 1.8 millones de años aparece sobre la Tierra el Homo Erectus que es una especie con un cerebro de apenas 1lt aun pequeño pero muy interesante pues es la primera especie que usa herramientas como las conocemos. Para crear herramientas se requiere gran habilidad y con ellas al cortarlas se produjo chispa y descubrió el fuego para dominarlo, lo cual representa un gran paso en el camino de la evolución pues el fuego le permitió defenderse de los animales peligrosos y cocinar sus alimentos tanto como protegerse del frio. Pero el Erectus no es tampoco el antecesor de lo que podríamos llamar el actual humano.

Hace tan solo 200 mil años aparece sobre la Tierra el primer antecesor real del humano que hoy conocemos. Era el Homo Sapiens con un cerebro de mayor volumen que el de sus antecesores y tuvo que soportar un cataclismo que casi lo lleva a la extinción hace unos 60 mil años cambiando el clima y en ambiente de todo el planeta sobreviviendo apenas unos 1500 a 2000 individuos que ante la necesidad para sobrevivir hicieron algo realmente extraordinario y asombroso: desarrollaron la capacidad de comunicarse por medio del lenguaje. La aparición del lenguaje marca la historia de toda la humanidad y los casi 7500 millones de seres humanos actuales (año 2013) descendemos de estos 1500 iniciales que sobrevivieron al cataclismo sucedido hace 60 mil años en el planeta. La pregunta sigue siendo si realmente hemos evolucionado desde entonces.

Es decir realmente no ha habido cambios significativos en lo físico, seguimos pareciéndonos al hombre de hace 20000 o 35000 años que llego a América pero es evidente que la tecnología si cambió y en forma exponencial, la esperanza de vida ha aumentado en tanto hemos logrado dominar la mayoría de las enfermedades, inventamos la penicilina y nuestra historia sanitaria fue revolucionada en todo el planeta, tenemos las primeras máquinas apenas desde 1790 y autos desde 1865, teléfonos desde 1861 pero telefonía celular apenas desde 1987, televisión desde 1923 y transistores desde 1947, llegamos a la Luna en 1969 y hemos descifrado las claves del genoma humano recién desde el 2001. Hemos logrado transformar células comunes en células madre recién a partir del año 2012. El salto parece espectacular para una especie que apenas ha vivido una coma de tiempo en el planeta Tierra (los dinosaurios con toda su existencia extintos hace 75 millones de años fueron la única especie grande que pudo darle una vuelta completa a la Vía Láctea junto con el Sistema Solar, los humanos apenas si llegamos a dar un octavo de vuelta)  pero la pregunta sigue siendo válida. ¿Hemos realmente evolucionado?, ¿el humano ha evolucionado o solo es un espejismo tecnológico que creemos tener? Algo para reflexionar en su debido contexto.

viernes, 19 de abril de 2013

Seguridad Contra-Incendios


La seguridad Contra-Incendios constituye una actividad altamente especializada que requiere una fuerte dosis de planeamiento técnico de ingeniería de seguridad combinada con el uso de recurso humano altamente calificado, entrenado y experimentado que ha sido evaluado física, psicológica y técnicamente para manejar y tomar acción bajo condiciones extremas de emergencia con fuego que puedan presentarse.

Como sabemos, un incendio se produce cuando se combinan los distintos componentes del fuego para generar una reacción en cadena a partir de la combinación apropiada entre un material inflamable o combustible, el calor y la presencia del oxígeno. Estos componentes del fuego son los que producen una secuencia de reacciones químicas de oxidación-reducción que consecuentemente liberan calor y luz, sosteniendo su actividad mediante la reacción continua de los componentes en tanto se mantengan presentes y no se agoten.

El primer componente es el calor, el mismo que es una función directa de la temperatura, a mayor temperatura mayor calor y viceversa en una relación directamente proporcional que puede volverse peligrosa en tanto se exponga a ambientes con altos contenido de humedad. Como sabemos en ambientes con altas humedades relativas se generan condiciones altamente peligrosas frente a las temperaturas altas y en oposición los ambientes son más seguros frente a las bajas temperaturas en condiciones de baja humedad relativa. El calor puede originarse por diversas fuentes que van desde materiales calientes que generan simpatía hasta la acción solar con la presencia de arcos y chispas furtivas que  puedan iniciarlo.

La transmisión de calor puede darse por convencionalmente conducción, convección o radiación. La Conducción se presenta por contacto directo entre dos cuerpos donde el calor se transmite siempre de la parte más caliente a la más fría cumpliendo perfectamente con las leyes de la termodinámica. La Convección en cambio es la transferencia de calor a través del flujo y circulación del aire del ambiente que permite transferir el calor calentando los objetos en su camino. Finalmente tenemos el tema de la transmisión de calor por radiación que se da cuando el calor se transmite a través de ondas electromagnéticas.

El segundo componente es el material inflamable o combustible que sustenta activamente el fuego (la diferencia entre inflamable y combustible se encuentra en la temperatura a partir de la cual empiezan  a desprender vapores siendo inflamables si inician el desprendimiento de vapores a temperaturas menores a 38 grados centígrados y combustibles en el caso contrario). El material inflamable o combustible es la fuente de alimentación para la reacción en cadena y requieren ser revisados periódicamente para prevenir la ocurrencia de un incendio o cualquier evento de trascendencia para la seguridad humana y de las instalaciones.

El tercer componente es el oxígeno que normalmente es tomado del aire del ambiente donde se produce el incendio, aire que en condiciones normales y a nivel del mar contiene cerca de 21% de oxígeno, sin embargo para encender fuego se requiere aire con apenas 16% de oxígeno para sostener una reacción que genera fuego. Incluso algunos materiales contienen almacenado el oxígeno suficiente para generar la reacción y producir fuego con su propia composición interna. Finalmente el cuarto componente es la reacción en cadena misma que requiere la presencia de los componentes anteriores para desarrollarse y que cierra la interacción entre los componentes a través de la reacción química que se genera para sostenerla.

Existen básicamente cuatro (04) tipos de fuego clasificados internacionalmente de acuerdo a la naturaleza del material que proporciona el sustento del fuego y que se conocen como fuegos del tipo A, B, C o D. Los fuegos del tipo A están reservados para identificar aquellos fuegos cuyo material es básicamente combustibles sólidos que producen brasas, como el papel, cartón, maderas. Por su lado los fuegos del tipo B son los que se producen a partir de materiales combustibles líquidos como grasas, combustibles, aceites y otros similares. De igual forma los fuegos tipo C corresponden a contingencias con materiales eléctricos energizados como tableros eléctricos, motores, equipos eléctricos, etc. Finalmente se encuentran los fuegos tipo D que corresponden a los fuegos con materiales metálicos, metales y aleaciones.

De igual forma existen básicamente cuatro (04) métodos de extinción de fuego conocidos como sofocación, enfriamiento, remoción e inhibición. La sofocación se produce cuando se corta el oxígeno desestabilizando la reacción con la perdida de uno de sus componentes ante lo cual el fuego se extingue. El enfriamiento en cambio es un método para reducir la temperatura controlando el calor con lo cual ante la ausencia de calor el fuego se extingue. La remoción es el método que consiste en retirar el componente combustible o inflamable que controla el incendio, el cual, ante la ausencia del mismo se corta la reacción y por lo tanto, el fuego se extingue. Finalmente encontramos la inhibición que es el método que ataca y corta directamente la reacción química utilizando algún agente o bajo un medio o condición determinada evitando la reacción que produce el fuego que intentamos mantener bajo control.

En fin, esta es solo una síntesis de los principales temas en relación a la seguridad contra-incendios que debemos conocer como ingenieros para valorar el trabajo especializado que las brigadas deben resolver y con la cual tenemos la obligación de contribuir en la medida de nuestras capacidades, posibilidades y mandato apropiados en la organización.