lunes, 8 de octubre de 2012

Estructura de costos en las operaciones mineras



Como es de conocimiento general, el precio de los metales es una variable que los mineros no podemos controlar pues depende del mercado internacional y para todos los efectos no es un valor gestionable por la empresa minera. En ese contexto la efectividad de una organización minera depende en gran medida de cuan bien pueda gestionar su costo de operación. En las siguientes líneas esbozamos una estructura general para diferenciar estos costos de operación de modo que podamos gestionarlos apropiadamente.

El costo de operación de una unidad minera en operación puede ser desagregado en los siguientes componentes:
  • Costos de Gestión Geológica
  • Costos de Minado
  • Costos de Procesamiento
  • Costos de Servicios Generales y Administración
  • Costos de Sostenibilidad (Seguridad, Calidad, Medio Ambiente y Relaciones Socio-Comunitarias)
  • Costos Legales, Contractuales y Regulatorios

Los costos de gestión geológica son necesarios para reponer las reservas que la mina extrae y la planta consume de manera que podamos darle ciclo de vida a la mina en el mediano y largo plazo. Estos costos incluyen las perforaciones, galerías y circuitos de avance, renta de equipos y camionetas, planilla de campo, pago a las comunidades para acuerdo exploratorio, consultoría geológica, reportes geológicos, equipo de protección personal para exploraciones, licencias, permisos, comunicaciones, campamento, energía, agua, alimentos y otros costos relacionados que pueden ser generados para reponer reservas a la operación minera.

Los costos de minado son aquellos en los que se incurre para obtener el mineral de cabeza que va a alimentar la planta de beneficio. Estos costos incluyen la planilla de mina (operadores y supervisores), costos de limpieza, remoción, almacenamiento y protección de suelo superficial, pagos a contratistas, renta de equipos, costos de excavación, relleno, bombeo, perforación y voladura, ventilación, sostenimiento, carguío y acarreo además de explosivos, accesorios de voladura, energía y servicios a mina así como costos relacionados al stock de materiales y herramientas necesarias para la operación de mina.

Los costos de procesamiento son aquellos en los que se incurre para procesar el mineral de cabeza y convertirlo en concentrado o en metal fino dependiendo de la operación de beneficio e incluyen planilla de planta y servicios a planta, costos de chancado, trituración, molienda, bombeo, transporte en fajas, dosificación de reactivos, flotación, lixiviación, fundición y refinación así como los costos de laboratorio químico-metalúrgico, energía, stock de reactivos, gestión de relaves y otras facilidades de proceso.

Los costos de servicios generales y administración de servicio a las operaciones incluyen la planilla de administración de mina y planta, costos del equipo de protección personal de toda la organización de operaciones y procesos de campo, gestión de recursos humanos, reclutamiento, selección y contratación, entrenamiento, renta de camionetas, carros y equipos, combustibles, abastecimiento de energía, gestión de talleres y estaciones de mantenimiento, equipo y materiales de oficina, comunicaciones, licencias, permisos, consultorías, transporte de personal, supervisión, mantenimiento de vías de acceso a campamentos, costos de mantenimiento y operación de infraestructura de edificios, hoteles y campamentos, alojamiento, alimentación, sistemas (software y hardware) y seguridad civil entre los principales a ser considerados.

Los costos de sostenibilidad son necesarios para lograr calidad y competitividad en equilibrio con los colaboradores y el entorno que nos rodea. Estos costos incluyen costos de planeamiento, implementación y mantenimiento de sistemas de gestión de seguridad, calidad, medio ambiente y relaciones comunitarias abarcando programas de inspecciones, entrenamiento y consultoría especializada en seguridad minera así como costos relacionados con el equipo de respuesta a emergencias de la organización. Estos costos también incluyen costos derivados de sistemas de planeamiento, control de campo, inspección y costos relacionados al monitoreo ambiental, laboratorio de aguas, control de calidad ambiental, inspección, QA-QC, auditoria, revisión, seguimiento regulatorio y fiscalización minera, así como costos relacionados con los programas de relaciones comunitarias incluyendo donaciones, contribuciones, programas de apoyo, gestión de conflictos y costos derivados de los proyectos de responsabilidad social empresarial que la empresa deba desarrollar en los alrededores del proyecto o como consecuencia de sus operaciones.

Finalmente también se incurre en los costos de legales, contractuales y regulatorios, los mismos que incluyen impuestos locales, pago de regalías y derechos mineros así como los gastos legales y regulatorios derivados de las licencias y permisos, así como aquellos que sean derivados de los contratos que la organización ha suscrito.

Si bien la clasificación anteriormente desarrollada es una breve concepción de carácter general que requiere ser acondicionada y adaptada a la realidad de cada operación minera en particular, sin embargo representa una buena aproximación de cómo puede conceptuarse el modelo de costos de la organización minera. En ese contexto, la gestión de costos de una operación minera constituye un agregado variable de múltiples componentes gestionables que la organización minera puede administrar de manera profesional y consistente para ser competitiva en un mercado tan dinámico como el actual.


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viernes, 5 de octubre de 2012

Reflexiones sobre la naturaleza del conflicto entre la industria extractiva y las Comunidades



El conflicto existente entre la industria extractiva y las comunidades no es nuevo ni original, es un conflicto antiguo. invariante a la geografía, el país o la naturaleza del proyecto sobre el que se desarrolla la oposición conflictiva. Se trata de un tema complejo y difícil de resolver que erróneamente ha sido reducido a descalificar permanentemente al contrario de manera que no sea posible lograr una negociación efectiva. Los esfuerzos del Estado se han  centrado en reprimir los conflictos, buscar intermediarios y generar asimetrías basadas en la posición de poder político o económico mientras que los esfuerzos de los líderes regionales que se irrogan representar a las comunidades se han centrado principalmente en evidenciar el drama de un Estado ausente y mostrar a la minería como la responsable del atraso y pobreza local cual causante de todos los problemas que se tienen en los alrededores.
Debemos reconocer que el conflicto es generalmente utilizado como medio necesario para sacar el boleto apropiado que les permite sentarse a la mesa de negociación en una mejor posición que la que se tiene de manera natural en un escenario pre-conflictivo.  En ese contexto, desaparecer el conflicto no es ni remotamente una opción válida o inteligente. Lo que se requiere en realidad es administrar el conflicto de manera que pueda estudiarse los intereses particulares de cada actor que genera conflicto para poder trabajar con ellos en alinearlos a lo que realmente se requiere en beneficio de la mayoría, la legalidad, el progreso y el bienestar general.
Es claro que la gran mayoría de los actores en conflicto enmascaran descaradamente sus legítimos  intereses  particulares, grupales o corporativos en temas de amplia aceptación popular en la búsqueda de legitimidad. Es por ello que el tema ambiental se ha  convertido en un tema perfecto para ser bandera de muchos conflictos que en realidad esconden intereses particulares que no dejan verse de manera directa y que son parte importante de la negociación que permite resolver el conflicto y reducirlo hasta un nivel razonable que incluso pueda agregar valor luego de una negociación exitosa convirtiendo a la parte interesada en verdadero garante de los resultados de la  misma.
Recordemos que en muchos casos los actores en conflicto adoptan posturas radicales, a veces ilegales y extremistas que no contribuyen en nada en la búsqueda de una negociación exitosa. Esto les permite controlar la situación inicial y obtener una mejor posición negociadora cuando se tomen las decisiones que puedan comprometer el futuro de la mayoría. Esto debe detectarse a tiempo para alinear los intereses de los actores problemáticos y conducirlos a un escenario neutral, independiente y transparente que permita concretar un espacio para la negociación con una agenda de temas concretos a ser debatidos y revisados durante el proceso. No es sencillo pero tampoco imposible y se debe hacer un esfuerzo razonable para ponerse en el zapato de los actores en conflicto lo cual supone revisar nuestros más íntimos intereses con amplia flexibilidad de manera suficiente como para intentar alinearlos con los intereses de las otras partes en conflicto logrando detectar intereses comunes sobre los cuales se pueda trabajar en forma exitosa.
El ejemplo más claro es el agua, todos estamos interesados en el agua: las comunidades, las empresas mineras, los empresarios, el Estado, los gobiernos locales y regionales, los ciudadanos del campo y la ciudad, las instituciones y la opinión pública nacional e internacional. No hay manera creíble de oponer el agua a alguna de las partes en conflicto sin embargo algunos actores de manera poco creíble han tratado de enfrentar el agua con la industria en general y con frecuencia con la industria extractiva en particular. Eso no es razonable puesto que la industria extractiva requiere agua para sus operaciones y sus operaciones no podrán ser viables si  no genera un proyecto que  tenga un balance de agua positivo que agregue agua de manera consistente. La minería moderna ha dado importantes muestras de ello.
La minería contribuye con la construcción de presas en las partes altas de las cuencas para retener el agua de las lluvias de manera que pueda colectarse caudales suficientes para estabilizar el consumo de las comunidades locales, preservar el uso de aguas neutras y aportar agua para las actividades agrícolas e industriales. De igual forma la minería contribuye con la construcción de diques de retención para cerrar microcuencas, recuperar bofedales, forestar, revegetar y desarrollar sistemas ancestrales como las amunas para retener el agua de manera que pueda infiltrase evitando la escorrentía y reteniendo el agua para cargar apropiadamente la napa freática. La minería peruana ha logrado predecir, evaluar y controlar el comportamiento hidrogeológico subsuperficial y subterráneo de sus operaciones y su área de influencia directa e indirecta mediante la inclusión de modelos hidrogeológicos completos  en sus Estudios de Impacto Ambiental antes del inicio de sus operaciones. Sin embargo existe mucha desconfianza de los resultados de los estudios y del papel del Estado como revisor, generándose el escenario perfecto para que terceros interesados asuman el rol de protectores y bajo la bandera ambiental pretendan impedir el desarrollo de proyectos extractivos .
La confianza es sin duda la clave del éxito y lograr generar confianza requiere un esfuerzo que no se logra de la noche a la mañana. Es un proceso lento que demanda la participación de actores legítimos e independientes de amplia credibilidad para enriquecer el debate y analizar las posiciones de las partes. Solo la confianza genera la base para lograr un escenario que permita obtener soluciones de consenso en beneficio de todos de manera que los proyectos puedan desarrollarse agregando valor para todas las partes interesadas. Es un tema difícil y complejo, muy propio de la naturaleza humana que no requiere mediadores sino más bien especialistas en las distintas disciplinas que intervienen en un conflicto así como la más amplia voluntad de las partes para resolver los problemas y lograr desarrollar sus legítimos intereses sin afectar el desarrollo y bienestar de la mayoría.
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miércoles, 3 de octubre de 2012

Recursos y Reservas Mineras bajo el Código JORC

 
Dado que en el mercado existe mucha confusión por parte de los no especialistas sobre las definiciones de recursos y reservas minerales y para evitar la proliferación de reportes geológicos sin sustento técnico, la comunidad especializada ha creado reglas de juego precisas para hacer la estimación de recursos y reservas mineras de manera aceptable para el mercado internacional principalmente bursátil con la aplicación del Código JORC y el uso de los servicios de profesionales calificados (QPs) para la elaboración de dichos reportes. Para entender con mayor claridad estos conceptos vamos a describir el significado de recursos y reservas con sus diferentes clasificaciones bajo la especificación internacional:
Se denomina recursos minerales a aquellos volúmenes de mineral con su respectiva ley o contenido metálico que han sido estimados por medio de procesos de muestreo superficial y subterráneo, trincheras, cortes, calicatas o perforaciones que pueden representar geoestadísticamente a un cuerpo mineralizado.  
Los Recursos Inferidos son aquellos que tienen un bajo grado de confianza geoestadistica pues han sido inferidos a base de muestreo superficial y subterráneo, trincheras, cortes, calicatas o perforaciones puntuales y aisladas que no pueden ser corroboradas en continuidad geológica y contenido metálico con los lugares más próximos y cercanos.
Los Recursos Indicados son aquellos que tienen un aceptable grado de confianza geoestadistica sobre la base de muestreo superficial y subterráneo, trincheras, cortes, calicatas o perforaciones cuyo geoespaciamiento es de naturaleza considerable por lo que puede asumirse pero no confirmarse continuidad geológica y contenido metálico.
Los Recursos Medidos son aquellos que tienen un alto grado de confianza geoestadistica sobre la base de muestreo superficial y subterráneo, trincheras, cortes, calicatas o perforaciones cuyo geoespaciamiento es lo bastante cercano para concluir continuidad geológica y contenido metálico.
 
En este contexto se denomina Reserva Probable a la fracción de los recursos indicados que es económicamente minable luego de la incorporación restricciones técnicas, ambientales, económicas, sociales y operacionales.
De igual forma se denomina Reserva Probada a la fracción de los recursos medidos que es económicamente minable luego de la incorporación restricciones técnicas, ambientales, económicas, sociales y operacionales.
Estas definiciones explicadas en forma simple han permitido lograr una mayor transparencia y seguridad profesional en la estimación de recursos y reservas minerales para información de los principales mercados del mundo. El uso de herramientas matemáticas de geoestadistica soportadas en software especializado ha permitido lograr precisión en la estimación de reservas que pueden ser firmadas por un QP y ha permitido una mejora sustancial en la calidad del planeamiento de minado para las empresas mineras lográndose transparencia y confiabilidad de la información presentada en los reportes técnicos que van al mercado para tranquilidad de los inversionistas y de todas las partes interesadas. Es un gran avance en la normalización de este importante tema.
 
 
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lunes, 1 de octubre de 2012

No existe divorcio entre Minería y Agricultura



Es falso que la minería y la agricultura no puedan coexistir. Las ONGs antimineras y los intereses particulares de algunos políticos locales han creado un mito al respecto satanizando la minería para dar a entender a la comunidad como que no fuera posible dar paso a la agricultura en sus alrededores. Nada más falso. La minería peruana es la principal promotora de las posibilidades agrícolas locales, es justamente la que contribuye con la tecnología para el mejoramiento ganadero y agrícola industrial de los alrededores, elevando la productividad de la hectárea y asistiendo técnicamente con la mejora y cuidado de las especies para obtener una mayor rentabilidad para los productores. Gracias a las minas en muchos lugares se puede almacenar agua ya que se ha realizado estudios para el debido represamiento de  cuencas generando lagunas artificiales para retener el agua, incluso emulando los sistemas de amunas para retener agua en la napa freática local.

Como sabemos en muchos lugares de nuestra sierra existe agua en grandes cantidades en particular en épocas de avenida, pero no puede ser aprovechada porque justamente no tienen como retenerla, no es que no lo hayan intentado, de hecho en muchos lugares las comunidades han construido cerramientos precarios para retenerla pero se han desvanecido con la primera avenida fuerte de lluvia consistente perdiendo toda la retención lograda. Ahí es donde la minería ha contribuido eficientemente para ayudar en la construcción de diques seguros y robustos pensados hidrogeológicamente para obtener la mayor retención posible de manera que en la época seca o de estiaje de manera que puedan obtener agua con la cual mantener su agricultura activa y floreciente que permita el desarrollo integral de las comunidades en el entorno de las minas.

El agua es la bandera de las comunidades, pero el agua también es la bandera de la minería responsable a nivel nacional. Desde hace más de una década las minas formales son conscientes de la enorme necesidad y preocupación por el agua que surge de todas las partes interesadas. En ese sentido los diseños actuales de mina contemplan un balance de agua favorable para el entorno de las comunidades donde van a operar los actuales proyectos. La ingeniería de nuestro tiempo permite utilizar técnicas que minimicen desde el diseño el consumo de agua para fines mineros y asegura que los efluentes puedan tratarse para generar agua fresca que pueda ser reutilizada en las operaciones. Las minas trabajan con programas de retención de agua fresca para las Comunidades, así como programas específicos de manejo y gestión de aguas neutras para derivarlas al entorno de manera que pueda ser aprovechada eficientemente en los alrededores. Existe hoy una cultura compartida de uso racional del agua que facilita que potencia el matrimonio entre minería y agricultura en los lugares donde las minas operan.

La minería responsable y formal es la que contribuye con el desarrollo de las Comunidades y articula la presencia de un Estado que muchas veces es ausente en la realidad cotidiana de los pueblos. Se requiere un mayor esfuerzo por lograr transferir tecnología que permita desarrollar polos de desarrollo en los lugares donde las minas operan obteniendo bienestar y progreso en los alrededores. Es necesario diferenciarse claramente de la contaminante e irresponsable minería informal que tanto daño le hace a nuestro Perú, no paga impuestos y no genera trabajo destruyendo todo a su paso por su bienestar empresarial de corto plazo. La mina formal en cambio no es así. La minería formal incorpora tecnología y protección ambiental que genera trabajo digno y activa la rueda de la producción generando hasta 8 puestos de trabajo indirectos por cada puesto de trabajo directo y formal en las minas. La minería formal genera contribución social directa en las poblaciones y aporta importantes impuestos que son transferidos como canon minero a los gobiernos locales y regionales para su desarrollo. Las minas formales contribuyen con la tecnología que se transfiere y son el principal promotor que contribuye a articular proyectos de carácter productivo que las Comunidades necesitan para desarrollarse y progresar con el mayor bienestar posible. La minería formal es una oportunidad que las poblaciones deben aprovechar para su  desarrollo de manera real y sustentable. Es nuestra oportunidad ahora!!!.

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